Inglaterra ha sido una de las naciones pioneras en introducir la programación y el pensamiento computacional en el curriculum escolar al sustituir en 2014 la antigua asignatura ICT, en la que la ofimática tenía un papel protagonista, por la asignatura Computing, de la que ya hicimos un análisis de sus contenidos, que se impartiría de forma obligatoria desde primero de primaria. ¿Cómo está siendo la implantación de esta asignatura en las escuelas inglesas? ¿Cómo han reaccionado docentes y estudiantes ante esta nueva asignatura? ¿Qué resultado se están obteniendo en estos primeros años?

Un informe realizado por la Universidad de Roehampton, elaborado por el equipo de Miles Berry, una de las personas más influyentes de la iniciativa Computing At Schools, resalta una serie de cifras que no son muy alentadoras. Entre otros datos muy preocupantes, el informe revela que “aunque Computing es una asignatura que todas las escuelas deberían ofrecer en todas las etapas escolares, no se continúa en GCSE ni en A level. Tan solo un mínimo porcentaje de estudiantes eligen, o tienen la opción de elegir, hacer este examen en GCSE (5.5%) o A level (1.7%)”.

Este informe ha tenido una repercusión importante en los medios británicos (BBC, SW) y ha puesto de manifiesto un problema que los docentes llevan denunciando desde los años previos a la implantación de la nueva asignatura: los docentes necesitan formación de calidad para poder impartir esta asignatura con garantías. Así, Drew Buddie, presidente de la National Association for Technology in Education, cree que las cifras del informe de Roehampton se explican porque, debido a la falta de formación recibida, “los docentes simplemente no tienen los conocimientos necesarios para impartir esta asignatura”, y teme que “la informática se pueda convertir en una asignatura nicho, que se enseñe solo en unas pocas escuelas”.

Bob Harrison, miembro del grupo asesor UK Forum for Computing Education, cree que “se ha partido de unos supuestos muy ingenuos y se han generado unas expectativas irreales” desde el Departamento de Educación, donde pensaban que los maestros y los antiguos profesores de ICT podrían impartir directamente la nueva asignatura Computing.

Desde el Departamento de Educación se defienden indicando que han invertido 4,5 millones de libras en los últimos 3 años, que han resultado en más de 15.000 horas de formación para docentes. En Programamos, para poder valorar esta cifra, hemos comprobado que, según datos del propio Departamento, en Inglaterra hay 24.317 centros escolares, por lo que la inversión del gobierno no alcanza siquiera a una hora de formación por cada escuela.

En Programamos ya discutíamos hace unos meses que estamos viendo signos de que la historia de la programación en las escuelas podría repetirse de nuevo, al ver muchas similitudes entre lo que ocurrió en los 80 y los 90 con Logo y lo que está ocurriendo en la actualidad con Scratch. Nuestra experiencia indica que el factor fundamental que marca el éxito de la implantación de la programación y el pensamiento computacional en el día a día de las aulas es la formación docente, pero hay administraciones que no están invirtiendo lo suficiente. De hecho, nuestras investigaciones junto al grupo KGBL3 de la Universidad Rey Juan Carlos, dirigido por Gregorio Robles, muestran que si los docentes no han recibido una formación adecuada, no solo no se consiguen los objetivos propuestos, sino que los resultados son peores que si se hubiera continuado utilizando la metodología anterior.

Decir que se está trabajando con programación y robótica es fácil. Montar una asignatura sobre este tema es sencillo. Que los estudiantes adquieran realmente estas habilidades también lo es, pero requiere de un requisito indispensable: que se aporte la financiación adecuada para que los docentes reciban una formación de calidad que les permita adquirir los conocimientos técnicos necesarios para desenvolverse con confianza, así como conocer estrategias didácticas adecuadas a los distintos niveles educativos para trabajar diferentes competencias usando la programación como recurso educativo.

¿Estamos dispuestos a hacerlo?

ACTUALIZACIÓN: En esta entrada estudiamos cómo está funcionando la introducción de la programación y el pensamiento computacional en Estonia y Finlandia, donde se han seguido enfoques diferentes.

La imagen de cabecera es una obra derivada de esta imagen.